julio 25, 2012

De mis malos hábitos.



Tengo la mala costumbre de despertar con el peso de tu nombre en la esquina de los labios y la necesidad de querer dejar de olvidarte, de no tener nombre por el cual llamarte.

Tengo la costumbre de ser nada,
la necesidad de sustituir al viento, de sostener palabras
de abrir los libros y respirarte,
de cerrar los ojos, las manos, y esperarte.

Tengo la costumbre de recorrer los pasillos de tus páginas,
la necesidad de ser pausa en tu mirada, de aferrarme a tus manos cansadas.
La necesidad de anotar en mi piel el aroma de tus cartas,
esta piel que ha de ser tuya y te reclama.
Tengo la costumbre de acariciar tu ausencia,
la necesidad de sentirme libre estando presa.

Y tengo también la mala costumbre, como el resto, de llamarle "amor" a todo aquello que duele hasta convertirse en letras.