
Mis ojos no pudieron tolerar tanto silencio.
Mi cuerpo buscaba esas caricias que estremecían mis ganas de ser sin obtener respuesta, no hubo alguna en este despertar; el amanecer me hizo ajena a tu cuerpo, desconocida.
Mi cuerpo buscaba esas caricias que estremecían mis ganas de ser sin obtener respuesta, no hubo alguna en este despertar; el amanecer me hizo ajena a tu cuerpo, desconocida.
Estas colinas en forma de senos, tan tuyas y que recorres tan tenaz siguen a la espera de tus manos.
A la espera del roce de tu eminente lengua presa del placer que emana de mis piernas, impaciente por la demora del seudónimo que me susurran en cada uno de nuestros encuentros furtivos los poros de tu piel.
Y qué decir de mis labios, narradores de grietas, haciendo un esfuerzo por sucumbir ante los tuyos. Por hacerle justicia al borde de tu sombra, a la orilla de tu espalda.
Desperté a tu vera y allí estabas, lejos de mi norte.
Bajando en línea recta haciendo tus mejores trazados desordenando la seda que adornaba nuestro lecho ocasionando caos donde el recorrido de tus dedos raudos por mi sexo originaron una perenne paz.
Y allí estabas, difuminando cada huella, cada gota de placer originado por la dulce melodía de mis gemidos. Bordando una despedida, creando esa obra de arte llamada orgasmo.
Desperté siendo a quien no tocas, a quien no miras. A quien no conoces.
Desperté siendo a quien no tocas, a quien no miras. A quien no conoces.
Desperté siendo yo.
2 comentarios:
P.D: Es cómo el C.P.Tocuyito. Porque todo el que entra, no quiere salir. Qué lacreo. Un nivel.
eed¿Me podría dar su user? Quiero leer más de lo que leí aquí. Excelente.
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